(SERGIO)
Cuando quise llenarme de ilusión, mire hacia el sol.
El sol me mando su luz, para que mis ojos no se apagaran.
La oscuridad desapareció y entre en un paraíso, en el que no existía el sufrimiento.
Y cuando estaba dentro de el, saboreaba todo lo dulce que tenían las nubes.
Extrai todo su jugo y me convertí en un príncipe.
Todo paso tan rápido, que no me dio tiempo a ver todo lo que me rodeaba.
El Arco Iris empezó a mostrarme todos sus colores y con ellos me sentí lleno de vida.
Todo lo que veía me animaba, sabia perfectamente que no caminaba solo.
La oscuridad ya no existía, pues desapareció cuando le mostré mi corazón al cielo.
Mis ojos estaban llenos de una luz, que hacia que todo estuviera coloreado.
De pronto apareció un hada, gracias a la energía que salían de mis ojos.
Y cada vez que le besaba, se hacía más grande, hasta que se convirtió en una princesa.
Ella me miraba con unos ojos, que me recordaban, a los de una gatita siamesa.
La luna llena los iba iluminando, conforme su mirada, me iba enloqueciendo de amor.
El jubilo que tenía, hacía que saltara con mi princesa y la besara todas las veces que mis labios necesitaran hacerlo.
Nuestro beso fue tan especial, que nos quedemos enganchados, nadie nos podía separar, ya que la pasión con la que nos besemos, sello nuestro amor en la cima más alta del paraíso.
Formemos una gran familia, el sol nos unía con su luz y la luna nos deseaba cada noche que nos dijésemos frases románticas.
Cada noche le decía esto: Si cuando me besas, el cielo se hace de caramelo, ¿que será de nuestro corazón?, ella me respondía: Si el cielo se hace de caramelo cada vez que nos besamos, pues nuestros corazones son los que forman esa explosión, que hace que el cielo sepa tan dulce, como decirte que te amo.
Siempre fuimos tan felices, que vimos el nacimiento de nuestros hijos en las blanditas nubes, los ángeles los acariciaban y las estrellas los mimaban con unas luces que les hacían dormir tan relajados, que al día siguiente se despertaban con una sonrisa.
Así es como cada momento que vivíamos, nos hacía tan libres, que siempre fuimos una familia que estaba llena de la bendición que nos daba Dios.
Y donde el amor nunca desapareció, ya que en nuestro corazón nunca hubo dolor.
martes, 20 de mayo de 2008
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2 comentarios:
hola soy antonio tu compañero del alma y quiero decirte que las personas avanzan o se unen en el destino pero no te dejes llevar por la gente que te molesta.
El perdón de un amigo verdadero lleva a la vendición pero si algien te miente mucho mejor separarse de el,nunca te dejes llevar por gente que te hace perderlo todo tu eres alegre y introbertido pero debes controlarte un poco mas chao
Ha estado muy bien, me a gustado mucho. y a sido muy romantico porque se a hablado de amor.
PAULA DEL CURSO ATA
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