(SERGIO)
Agua del mar, sois tan limpia, que se os mira con encanto.
Eres tan relajante, como ver al alba por la mañana.
Si pienso en vuestra orilla, el tiempo se me pasa tan despacio y a la misma vez es tan bonito, que da gusto el poder formar parte, de esos detalles, que te da la naturaleza.
Siempre me he preguntado algo en mi interior y es el poder saber, que se ve más allá de vuestros horizontes.
Según mis presentimientos, quizás se vea la vida más hermosa.
Pienso que estoy destinado, a no dejar escapar las oportunidades, que me brindan los momentos más dulces.
No hay nada más especial, que el poder bañarme en vuestras aguas, ya que ahí, no existe la tensión y además se agradece el bienestar que dais.
La inspiración no la pierdo, gracias a vuestra calma contagiosa, que hace que me oriente y aumente mi alegría.
Si a veces los sueños parece que nunca terminan, ¿que será de los momentos que nunca se olvidan?
Las respuestas se hallan en los corazones de la gente, pues de lo contrario, no existiría el amor, en los buenos momentos vividos.
Dejándome llevar por la musiquilla, que forman las olas que producís, me di cuenta de lo tierno que es, el poder aprender cosas, que permanecerán en mi memoria, para toda una vida.
Ahora que os he declarado mi amor eterno, no quiero perder el contacto, que nos ha unido para siempre, pues el verano es algo que se recuerda fácilmente y por el que siempre nos gusta, lo que vemos y lo que sentimos, ya que mi suerte es el poder haberos conocido y la vuestra, el haberos hecho, uno de los mejores puntos de vista, en el que siempre se os ha tenido en cuenta, como algo, que nunca se olvida.
martes, 22 de julio de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario