jueves, 17 de julio de 2008

LAS PALABRAS QUE NO SE PUDO LLEVAR EL VIENTO

(SERGIO)

Todos los días pensaba en las palabras, que me expresaba mi dulce princesa y que no se las podía llevar el viento.

Pues en ellas, se notaba el noble mensaje, que me quería transmitir.

Los sentimientos que nos unían, eran como ver a nuestros corazones, latiendo a la misma vez.

Que bonito era todo, ya que se hallaba toda la suerte, con solo dejarse llevar, por los sueños.

Nuestra vida era, como cuando sientes, que nada toca a su fin y ves muchas cosas agradables, que te hacen despertar con una sonrisa.

Saborear todo lo bueno que hacías y no olvidarlo, te hacía verte rodeado de cariño.

Cuándo no me decidía entre el sol o la luna, llegue a darme cuenta un tiempo después, que en realidad no existían diferencias, pues ambos son mágicos y con ellos, se ven nacer nuevas ilusiones.

Sabía que todo a su debido tiempo, te hacia esperar con paciencia, lo que más deseabas.

De todos los deseos que tenía, uno de mis preferidos, era el de poder escuchar a mi niña, que hacía bailar a las estrellas, con una sola palabra.

Nuestro destino era de colores, pues cada día veíamos en el cielo, al arco iris.

El mar estaba congelado, pues podíamos patinar en el y recorrerlo con toda la emoción, en donde por cada beso que nos dábamos, se empezaba a derretir el hielo.

Después de eso, nos caímos al agua, pero la fe en nuestro amor, nos elevo al cielo, ya que nos evaporemos, a la misma vez, que nos abrazábamos.

Una vez allí, nos dijimos frases románticas y los ángeles lloraron de alegría.

Estábamos sintiendo una dulce sensación, que nunca olvidaríamos.

Dios nos vio y nos lanzo un beso, que nos hizo volar, cada vez más alto.

Tuvimos la suerte de comprobar, que las fantasías existían y con ellas, también se potenciaban, nuestras creencias más mágicas.

Estábamos destinados ha soñar y jamás ha despertar, así era nuestra vida.

Pues cada vez que nos veíamos juntos, no había nada ni nadie, que nos pudiera molestar, ya que comprobemos, como los sueños, ha veces, se hacen realidad.

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