miércoles, 2 de julio de 2008

un gato en el micro ondas Juan Antonio

Windhoek, Sudáfrica.- En esta localidad, una nerviosa anciana maldice la moderna tecnología porque su querido gato ha muerto en el horno microondas.
El subastador Ferry Heij contó que esta mortificada mujer le había llamado para decirle que quería vender el horno.
Le explicó que su gato se había empapado después de estar bajo la lluvia y ella pensó que la mejor manera de secarlo era meterlo en el microondas.
Metió el gato, puso el temporizador en “descongelar” y lo encendió.
La anciana le contó al señor Heij que el pelo del gato se puso inmediatamente de punta y diez segundos después explotó.
El vendedor limpió los pelos del horno y lo vendió por 150 rands.

No hay comentarios: